La Intersindical Asturiana se solidariza con las familias y compañeros de los dos mineros fallecidos en Veiga de Rengos.
La Intersindical Asturiana lamenta profundamente el fallecimiento de dos trabajadores en la mina de Vegia de Rengos, en Cangas del Narcea, como consecuencia del gravísimo accidente ocurrido en la tarde de hoy. Queremos trasladar todo nuestro cariño y nuestra solidaridad a sus familias, a sus compañeras y compañeros de tajo y al conjunto del vecindario afectado.
Este nuevo siniestro llega pocos meses después de la tragedia de Zarréu/Cerredo, en la que perdieron la vida cinco mineros, y vuelve a poner en el centro del debate la seguridad en las explotaciones mineras del suroccidente asturiano y, en general, en todos los centros de trabajo de nuestra tierra. Cada muerte en el trabajo es una herida profunda para la clase trabajadora.Sin ánimo de señalar culpables concretos y a la espera de que las investigaciones oficiales esclarezcan con rigor las causas del derrumbe y, en su caso, las responsabilidades que pudieran derivarse, sí queremos denunciar, una vez más, una realidad que se repite: las consecuencias de los “accidentes laborales” recaen siempre sobre el mismo lado, sobre quienes venden su fuerza de trabajo para poder vivir, mientras los beneficios empresariales se justifican en un supuesto “riesgo del capital” que casi nunca asumen quienes se lucran.Resulta inaceptable que, en pleno siglo XXI, se siga muriendo en el tajo. Exigimos una investigación inmediata, independiente y transparente, con participación de la representación de los trabajadores, que examine no solo las circunstancias concretas de este derrumbe, sino también las condiciones de trabajo, la organización de la producción, los medios de prevención y la actuación de las distintas administraciones implicadas. Si se constata cualquier incumplimiento, la depuración de responsabilidades empresariales e institucionales debe ser ejemplar.Queremos reconocer expresamente la labor de la Brigada de Salvamento Minero y del conjunto de los equipos de emergencia que, una vez más, se han jugado la vida entrando en la mina para rescatar a sus compañeros. Es intolerable que quienes asumen este riesgo sufran impagos, recortes y falta de apoyo político e institucional.
La Intersindical Asturiana reafirma su compromiso con la lucha contra la siniestralidad laboral y con la defensa de la vida y la salud de la clase trabajadora. No aceptamos que se normalice que ir a trabajar pueda suponer no volver a casa. Ellos ponen el capital; nosotros, los muertos. Es hora de cambiar unas relaciones laborales que siguen siendo radicalmente asimétricas.Que la tierra sea leve a los compañeros caídos. No los olvidaremos.


Deja una respuesta